Balneario Hoyo de Felipe
Todo
inició con un pequeño negocio frente a un charco, que con el tiempo fue
desarrollándose y agrandándose con la ayuda de algunos lugareños, personas que
tenían negocio y el ayuntamiento.
El Hoyo
de Felipe cuenta a su alrededor con árboles frondosos que brindan una sombra
tanto a los bañistas como al que se sienta a deleitarse del entorno del lugar.
Hay varios negocios de bebidas y me parece que algo de comida; lo mejor sería
llevar su comida en caso de que quiera pasar un día en este lugar.
El Hoyo
de Felipe es muy visitado los fines de semana; en la semana suele estar vacío o
con algunos niños jugando en sus aguas. En épocas festivas como Semana Santa y
diciembre suele tener muchas personas. Yo soy de los que prefieren poca gente y
no con música alta. Desafortunadamente, al tener varios negocios de venta de
bebidas alcohólicas, tendrás un choque de diferentes músicas a alto volumen,
sumándole los de algunos vehículos con bocinas.
Las
piscinas suelen tener sedimentos en el fondo del agua, como hojas y tierras,
como si fuera lodo. Es una sensación extraña si entras descalzo y, si hay
muchas personas nadando y caminando, esto suele subir y verse un poco turbio;
por eso es preferible visitarlo cuando haya pocas personas.
En
definitiva, es un lugar muy lindo e interesante, y visitarlo ayuda al turismo
interno, ayudando a los lugareños que tienen su negocio. Mis queridos amigos,
espero que si no conocen este lugar lo visiten. Nos vemos en otra aventura.
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