Loma Miranda
Hace tiempo que quería visitar este maravilloso lugar de la República Dominicana, símbolo de lucha y perseverancia. Un grupo de valientes hombres y mujeres ha decidido alzar su voz para defender esta zona, evitando que sea destruida por grandes empresas que buscan explotar sus recursos.
Te cuento un poco
sobre este lugar:
Loma Miranda es una montaña
perteneciente a la Cordillera Central de la República Dominicana, la cual tiene
más de 12.3 km² de longitud. Está ubicada a unos 17 km del centro de La Vega, su
altura mayor está localizada a unos 658 metros sobre el nivel del mar. Forma
parte de la Cordillera Central. Sus elevaciones se inician desde las
comunidades El Pinito, El Algarrobo, Acapulco, Cruce de Controba y Sabana del
Puerto, hasta empinar sus picos y transformarse en relieve montañoso.
Loma Miranda es un verdadero
paraíso, hogar de especies endémicas tanto de flora como de fauna,
especialmente aves, lo que la convierte en un refugio rico en biodiversidad.
La población nativa del área está
compuesta por unas 100 familias, las cuales viven de las actividades
turísticas, mediante la prestación de atenciones y servicios a los visitantes,
lo cual incluye elaboración de bebidas, alimentos, frutas y artesanía.
Sobre mi visita:
La caminata comenzó en el
balneario Acapulco, pero el autobús nos dejó un kilómetro antes, ya que no
podía continuar debido a una construcción en la carretera, que, al parecer, se
había deteriorado por la crecida del río.
Durante todo el camino, el sonido
del río te acompaña; aunque no lo veas, sabes que está muy cerca. A lo largo
del recorrido, lo tienes justo al lado, y en varias ocasiones, si lo deseas,
puedes detenerte para disfrutar de un refrescante baño en el río Jagüey,
también conocido por los lugareños balneario Acapulco. Este atractivo natural
es visitado a diario, especialmente durante la temporada de verano, por cientos
de bañistas y turistas, lo que ha convertido a la zona en un medio de vida para
más de 100 familias residentes.
El sendero te lleva a través de varios arroyos y ríos en los que puedes nadar y detenerte un rato, así como a pequeñas cascadas. Cerca del final, encontrarás unas rocas talladas con figuras taínas. En el regreso, nos detuvimos en un lugar conocido como La Llovedera, donde el agua brota de las paredes y las rocas, como si estuviera lloviendo. Al final del recorrido, disfrutamos de un delicioso almuerzo criollo preparado por los lugareños de la zona.
Problemática de la zona:
Recientes estudios ecológicos realizados por la Academia Dominicana de Ciencias y el PND coinciden en que, de llevarse a cabo la explotación, el impacto ambiental causaría un grave daño a las fuentes de los ríos y a las aves que habitan la zona, al punto de provocar su desaparición.
Una probable explotación minera
en el corazón de estas montañas equivaldría a una afrenta contra la vida y la
viabilidad del desarrollo en el Cibao Central. Tiene impactos nocivos sobre el
suelo, las aguas y el aire.
Visitar este lugar no solo
beneficia a sus habitantes, sino que también permite que las personas tomen
conciencia de su importancia ambiental. Cada visitante se une a la lucha para
evitar la explotación de este bosque y para preservar sus valiosos recursos
naturales.
Realicé este viaje junto a un grupo ecológico llamado Senderitmo, con quienes compartí una increíble experiencia en contacto con la naturaleza.
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